22 de diciembre de 2011

LAS 6 MENTIRAS MÁS TERRORÍFICAS CON LAS QUE LA INDUSTRIA ALIMENTARIA NOS DA DE COMER

He aquí la traducción de un artículo que me llegó hace unas semanas y que me dejó bastante asombrada, aunque por otro lado tampoco me parece raro lo que cuenta : ) Está escrito de forma amena y humorística (dentro de lo que es posible en estas cosas).
Resulta que había empezado a traducirlo por mi cuenta, porque no lo encontré traducido al castellano : ), pero el otro día lo encontré por casualidad en la web Ecoportal, así que me he ahorrado trabajo : ) Solo me dio tiempo a traducir los 2 primeros.

Eso sí, he buscado información adicional sobre cada tema en castellano y la he incorporado al final, aunque en el artículo original en inglés vienen enlaces dentro del texto a artículos bien interesantes (pero también en inglés, claro :D).

Solo avisar que este artículo se refiere a prácticas de la industria estadounidense, y parece que por el momento algunas de esas prácticas no están permitidas en otros países, como los de la UE, pero supongo que conociendo sus métodos, será cuestión de tiempo... Por lo visto McDonalds es una de las empresas que usa celulosa en sus productos, pero en este caso no hay constancia de que esté permitido que lo hagan en la UE, pues el uso de celulosa artificial en alimentos, que yo sepa, no está permitido (de todas formas, en este caso concreto hay que recordar que la celulosa es un compuesto de la fibra alimentaria y está presente de forma natural en muchos alimentos, así que en sí misma no es mala, pero si este fuera el único problema que presenta esta práctica... : D).


Si hay una cosa en el mundo que la industria de la alimentación quiere evitar a toda costa es dejarnos algún control sobre lo que comemos. Verás, ellos tienen un almacén lleno de cosas que compraron mientras estaban borrachos y que necesitan quitarse de encima. Y no importa cuantas leyes de protección al consumidor se interpongan entre ellos y tú.

# 6. El ingrediente secreto: Madera

¿Sabes lo que es asombroso? Un periódico. O, para ser precisos, su ausencia. Internet y otros medios electrónicos casi han devorado los medios de comunicación clásicos impresos, poniendo la distribución de casi todos ellos en peligro. Oye, ¿te has preguntado qué hacen con todo ese exceso de pulpa de madera?

Y tú te preguntarás “¿qué demonios tiene esto que ver con los ingredientes de alimentos?" Entonces te miramos fijamente a los ojos, y luego lentamente llevamos nuestra mirada hacia el bagel (panecillo) a medio comer en tu mano. Oh, mierda...

El horror:

¿Qué hacen con toda la pulpa de celulosa de madera? Que la ocultan detrás de un nombre engañoso y hacen que te la comas, eso es lo que pasa.

Y todos lo están haciendo. ¿Jarabe para panqueques ‘Aunt Jemima’? Celulosa. ¿Bollitos Pillsbury Pastry? Celulosa. ¿Panecillos rellenos Kraft? ¿Lonchas de queso? ¿Cereales para el desayuno de Sara Lee? Celulosa, celulosa, maldita celulosa.

Resulta que la celulosa puede dar textura a los alimentos procesados, por lo que las compañías de alimentos lo han adoptado alegremente y lo utilizan como un sustituto de ingredientes tan innecesarios e inconvenientemente costosos como la harina y el aceite. Como esta celulosa un 30% más barata es comestible y no venenosa, la FDA (Food and Drug Administration, de EEUU) no tiene ningún interés en restringir su uso o, en su caso, la cantidad máxima que las empresas alimentarias pueden utilizar en un producto. Es así prácticamente en todas partes, ni siquiera los alimentos orgánicos se salvan*, después de todo, la celulosa solía ser madera, y por lo tanto pueden ser llamados orgánicos, por lo menos hasta cierto punto : )

Pero lo peor de la celulosa no es que está en todas partes. Lo peor es que no es comida. La celulosa es, a diferencia de lo que crees que estás comprando, totalmente indigerible por el ser humano, y no tiene ningún valor nutricional. Puedes literalmente conseguir más nutrientes lamiendo el envoltorio.

*La empresa estadounidense Organic Valley usa celulosa en polvo hecha de pulpa de madera en sus productos de queso rallado. La compañía preferiría no usar ingredientes sintéticos, pero la celulosa es suave, blanca y repele la humedad, lo que la convierte en la opción favorita frente a otras alternativas como el almidón de patata, afirma Tripp Hughes, director de marketing de producto de Organic Valley.


Aquí os dejo referenciados un par de artículos en castellano sobre el tema, algo más serios :-D:
-La Celulosa es utilizada por el sector de alimentos
-15 empresas de alimentos que te sirven ‘madera’



# 5. Zumo-zombie de Naranja

Rápido: di el nombre de la bebida más saludable que crees poder encontrar en la tienda más cercana. Posiblemente respondiste zumo de naranja, ¿no? Es lo que todo el mundo te hace beber cuando te pones malo. Demonios, esa mierda debe ser como medicina o algo así. Y las etiquetas hablan siempre de los beneficios sobre la salud, y los envases gritan "¡100% natural", "No a base de concentrado" y "sin azúcar añadido".
¿Y por qué no creérselo? Hacer un zumo es sencillo. Se cogen las naranjas, se exprimen y se pone el resultado en un envase, con o sin pulpa. Fin de la historia, comienzo de la delicia.

Pero ¿qué pasaría si te dijera que este zumo "recién exprimido" puede perfectamente tener un año de edad, y haber sido sometido a cosas que harían vomitar a Re-Animator?

El horror:

¿Te has preguntado alguna vez por qué cada brik de “natural”, “sano”, “100%”, “no a base de concentrado” zumo de naranja se las arregla para saber exactamente a lo mismo, pero muy ligeramente diferentes dependiendo de la marca, a pesar de que no contiene aditivo o conservante alguno?

El proceso comienza realmente con el exprimido de las naranjas, pero ese es el primer y normalmente último paso en el proceso. El zumo es inmediatamente sellado en gigantescos tanques de almacenamiento y todo el oxígeno es eliminado. Eso permite que el líquido se conserve sin corromperse hasta un año. Es por eso que pueden distribuirlo durante todo el año, incluso cuando no es temporada de naranjas.

Sólo hay un inconveniente para el proceso (desde el punto de vista de los fabricantes, claro): se elimina todo el sabor del líquido. Por lo tanto, ahora está atrapado en tinajas de lodo de fruta extremadamente antigua y acuosa que sabe a papel y poco más. ¿Qué puede hacer una pobre empresa gigante de bebidas? Bueno, vuelven a darle sabor a esta mierda con una mezcla cuidadosamente elaborada de productos químicos llamados “paquete de sabor”, que son fabricados por la misma empresa de fragancias que crea CK One y otros perfumes. Luego, embotellan el agua de papel aromatizado de naranja y te lo venden.

Y, gracias a una laguna en la reglamentación, a menudo ni siquiera se molestan en mencionar el paquete de productos químicos de sabor en la lista de ingredientes. ¿Escuchas ese gemido de la cocina? Es el ‘Minute Maid’ que compraste ayer. Sabe que lo sabes...


Algunos artículos en castellano:
-Industria: Mejorando el sabor del jugo de naranja
-La amarga verdad sobre el zumo de naranja
-La Impactante Verdad Sobre el Jugo de Naranja Recién Exprimido (lo interesante son los comentarios del Dr. Mercola)

Para leer el resto de mentiras puedes ver el artículo completo en Ecoportal. Y aquí algo de información similar que seguro os interesa.


Otras entradas relacionadas:
-Nutrición, salud, alimentos, normativa, comercios, etc.
-Llenando el estómago y algo más...
-Sobre los aditivos
-Cómo la comida moldea nuestras ciudades y nuestras vidas
-¿Cómo alimentar al mundo?
-Anato: de la pintura corporal amazónica a las palomitas
-Epigenética, ¿somos lo que comemos?

1 comentario:

  1. Álvaro Flores2 ene. 2012 18:58:00

    Es asombroso lo que hacen las industrias con tal de sacar beneficios. Y lo peor de todo no es eso ellos al fin y al cabo solo buscan maximizar el beneficio lo pero es que nosotros, los ciudadanos de a pie, lo consumimos sin saber lo que tiene detrás. Se debería obligar a las empresas a informar de estas cosas en las etiquetas.

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